El divorcio en México puede realizarse de manera incausada (cuando uno de los cónyuges lo solicita sin necesidad de justificación) o por mutuo acuerdo. Dependiendo del régimen matrimonial y la existencia de hijos, el proceso puede variar en duración y requisitos.

El divorcio incausado es el más rápido, ya que no requiere que una de las partes demuestre una razón específica para solicitarlo. Basta con que uno de los cónyuges lo pida ante un juez. En cambio, el divorcio por mutuo acuerdo se da cuando ambas partes deciden poner fin al matrimonio y presentan un convenio donde se establecen acuerdos sobre la custodia de los hijos, la pensión alimenticia y la repartición de bienes.

En caso de existir bienes en común, es importante revisar el régimen matrimonial bajo el cual se casaron. Si fue bajo sociedad conyugal, los bienes deben dividirse en partes iguales, mientras que en separación de bienes cada quien conserva lo que adquirió por su cuenta.

También es fundamental conocer los derechos y obligaciones de cada parte, especialmente en temas como la custodia de los hijos, la pensión alimenticia y la vivienda familiar. Si hay menores involucrados, el juez siempre priorizará su bienestar, por lo que es fundamental contar con representación legal que garantice un proceso justo.

El divorcio puede ser un proceso emocionalmente difícil, pero contar con asesoría legal adecuada te permitirá resolverlo de la manera más justa y eficiente posible. Si estás considerando el divorcio, nuestro equipo de abogados puede orientarte y brindarte la mejor solución para tu situación específica.